Un hombre debe reencontrarse con su madre mientras ésta acaba de perder a la propia. Así, bajo un clima de sentimientos encontrados, se los ve ingresar: él lleva las cenizas de su difunta abuela y ella está prácticamente sin energías.
El hecho de que madre e hijo tengan que verse después de muchos años, no sólo evidencia reacciones de incomodidad y de odio acumulado por cosas no dichas, sino que además desmitifica las expectativas creadas por ambos sobre un mundo donde era posible “un uno sin el otro”.
Con el arribo de un amor no concretado en el pasado del hijo, se producen incidentes a partir de los cuales el humor negro cambia acertadamente el curso de la historia.
Mirta Busnelli le da vida a esta “madre insufrible” con una altura que no para de ganar vuelo. Todo lo que pasa a través de este ser, sus gestos, sus miradas, sus silencios y hasta sus “respiraciones” se intensifica por la manera en que ella hace hablar a su personaje.
Acompañan en el elenco, Javier Lorenzo y Céline Bodis. Sus actuaciones son partes de un engranaje que funciona. El hijo interpretado por Lorenzo se mueve en la acción, haciendo pausas en el “presente” lejos de la realidad que le ha tocado en suerte y hasta se permite un salto de lo teatral, convirtiéndose él mismo en narrador. Bodis compone a una mujer que transmite nostalgia, alguien que deja muchas cosas de lado en miras de esperar a esa pareja idealizada, pero que al mismo tiempo le permite seguir adelante.
Sin dudas, la comida es un factor predominante a lo largo de la obra. No es por nada que uno de los elementos destacados en la escenografía sea una heladera. Es más, cuando lo trágico está a punto de estallar, se evaden en planes para ir al supermercado, o qué cocinar, o bien recordar “a modo de reproche” porqué uno debía comer primero para que el otro también comiese. Sin embargo, lo que realmente se pone en tela de juicio corresponde a cuestiones más profundas y que a todos les cuesta dar a conocer.
Los lineamientos propuestos están claros: los recuerdos pesan, las presencias hace que estas tres personas se irriten, la soledad los envuelve, las mentiras los alejan y un sentimiento que se atreven a expresar, tal vez en mucho tiempo o quizás por primera vez, deja al público con ganas de más. Por cierto, un momento efectivo y preciso para un cierre que resulta ingenioso y sorprendente.
“Hasta que la muerte nos separe” es una comedia escrita por Rémi De Vos y dirigida por Paul Desveaux. La obra se presenta los sábados y domingos a las 20:00 hrs. en la Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131).
FACUNDO ESPÓSITO
* DATO INTERESANTE:
"Hasta que la muerte nos separe" es el resultado de un proyecto de Céline Bodis y Paul Desveaux que promueve una dinámica de trabajo de equipos argentinos y franceses con una puesta en escena dinámica y recomendable.