Enviar
Red Teatral
locos por los musicales

Categorias


Noticias

Criticas

DOBLE ESPECTÁCULO




Revisión del clásico Jekyll & Hyde de Raphael


Jekyll & Hyde, el moderno musical de Frank Wildhorn, estrenado en 1997, llegó al teatro Nuevo Apolo de Madrid en Septiembre del 2000, versionado por Nacho Artime, producido por el malogrado Luis Ramírez, y con un reclamo imprescindible para el público: Raphael.

Un formidable elenco, encabezado por el famoso cantante, sentaba las bases de este musical gótico (y hermoso) que, en ocasiones, parecía perder el rumbo ante el ímpetu arrollador de un Raphael alejado de cualquier condición de actor. Marta Ribera, por suerte, acompañada por otras figuras del mundo musical como Margarita Marbán, Enrique Sequero, o Luis Amando (quien mejoró bastante la calidad total del espectáculo tras la marcha de Raphael, al sustituirle en los roles de Jekyll y de Hyde), lograban elevar la producción a un resultado más que aceptable y, sobretodo, (de no ser por la mala iluminación de todo el espectáculo), conmovedor y... terrorífico.

Bajo un diseño bastante simple de escenarios, aparentes efectos especiales y brillante vestuario, el elenco desarrollaba la triste historia de Edward Hyde (según la obra de Stevenson), en una sucesión de escenas inolvidables, más por la hermosísima partitura (mérito de Wildhorn) que por el resultado final, que pecaba de largo en exceso, y de dar un protagonismo, casi absoluto, no ya al rol protagonista, sino al artista que lo interpretaba.

Raphael fue el detonante de un rotundo éxito inicial, ante la multitud de fans del artista que se dieron cita en el Nuevo Apolo para ver el último trabajo de su adorada estrella; y, a la vez, supuso el desencadenante de su final, al abandonar, tras unos meses del estreno, la producción, sumiéndola en una especie de anonimato teatral, cuando, curiosamente, ganó en calidad interpretativa.
Negar las dotes vocales de Raphael es negar una evidencia que, desde las primeras notas de la primera canción, resultaba certera y, en ocasiones atronadora (ante el alto volumen de la música, sin duda mal ecualizada, y ante el poderoso chorro de voz de la estrella de Linares). Sin embargo, Raphael pecó en exceso de su falta de preparación interpretativa, demostrando un pundonor y una ilusión que, desgraciadamente, no se tradujo en un trabajo de calidad artística como el que se esperaba.

Ahí estaba, pese a todo, el “descubrimiento oficial” (pese a haber participado en otros montajes importantes) de Marta Ribera, una joven catalana que asombró a público y crítica con su cálida y potente voz, y con su excepcional interpretación de una Lucy inolvidable.

Jekyll & Hyde fue un doble espectáculo vocal (Raphael y Marta Ribera), y un doble juego teatral que pasó del éxito rotundo al olvido y, en definitiva, más desapercibido de lo esperado. ¿Ángel o demonio? ¿Luz u oscuridad? La belleza del resultado final se diluye ante la falta de talento interpretativo de su protagonista; digamos que tiene algo de los dos: luces y sombras, éxito y fracaso, genialidad y estravaganzza... Doble visión que, tal vez, pueda iluminarnos a tomar una decisión en alguna futura (y soñada) reposición.

LO MEJOR:
-Marta Ribera
-La partitura
-La voz de Raphael

LO PEOR:
-La interpretación de Raphael
-El volumen de la música
-La iluminación

CALIFICACIÓN FINAL: 3/5 RECOMENDABLE

Esteban García Valdivia

google+

-->
Vuelos, Hoteles, Vacaciones - www.rumbo.es Buscar vuelo
Origen
Fecha de salida Adultos
Destino
Fecha de regreso Niños
BUSCADOR DE VUELOS