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ENTREVISTA EN EL MUNDO DE LA CENICIENTA




Junio 2008-Redteatral tuvo el honor de entrevistar al elenco de la compañía de Teatro Musical Infantil Eugenia de Montijo.


Redteatral volvía a tener un completo: función y entrevista. Esta vez, con un elenco muy especial, nada menos que los personajes de “Cenicienta”, el conocido cuento de Walt Disney. Tras ver la estupenda función, tuvimos el privilegio de charlar un rato con los, más que simpáticos y atentos, protagonistas. Mentxu Arizmendi, que da vida a una de las hermanastras de Cenicienta, fue quien nos descubrió este estupendo grupo que, desde hace 24 años, se dedica a hacer musicales infantiles, a los que acuden menores de todos los colegios de la Comunidad de Madrid, y de los que salen maravillados y sintiéndose dueños de un sueño hecho realidad.
Fátima Aguilera, la malvada madrastra; Andrea Rodríguez, que da vida a la ratona (Cleo); Daniel Busquier, el apuesto príncipe; Percibal Orantes (Perci para los amigos), que se mete en el pellejo del rey y es, también, director de escena; y la última adquisición de la compañía: Emilio López Colorado, que interpreta a uno de los simpáticos ratones (Lucas). También, quiso compartir la velada con nosotros, Virginia, la dueña de las ideas de estos musicales y parte importante de toda la creación.
Tras las presentaciones, y un rato de descanso después de la función, nos contaron algunos de sus secretillos, y no tan secretillos, relacionados con este mundillo en miniatura y lo complejo que resulta, aunque en apariencia se vea sencillo, el trabajar, por, y para los niños.

REDTEATRAL (RT): ¿Desde cuándo hacéis estas funciones?

MENTXU: Desde octubre estamos con ello.

RT: ¿Y son para público infantil, sólo?

PERCI: Sí, de infantil hasta estudiantes de lo que es la ESO.

RT: ¿Hasta cuando tenéis pensado, o tenéis firmado, seguir con “Cenicienta”?

PERCI: Trabajamos de acuerdo al ciclo escolar: comenzamos en octubre, y estamos hasta mayo o principios de junio.

RT: El año que viene, ¿pensáis seguir con esta representación, también?

PERCI: No, cada ciclo escolar cambiamos. Siempre estrenamos dos obras: una para los pequeños, hasta 10-12 años, y otra para chavales de 12 años en adelante.

RT: ¿Quién tuvo la idea de hacer “Cenicienta”?

MENTXU: Nuestra jefa.

PERCI: Es la que escribe los guiones y la que propone las obras.

MENTXU: Escribe y dirige, las funciones.

RT: Y vosotros… ¿por qué habéis sido elegidos? ¿Ha habido pruebas previas?

Mentxu: Hubo casting, y muy casting.

RT: ¿Sois los mismos todos los años?

MENTXU: Depende, algunos llevamos más años, otros acaban de llegar ahora, y…

EMILIO: …otros que llevan cuatro funciones (risas) como yo. Antes había otro, y ahora estoy yo. Hice el casting, una pruebecita de canto, interpretación, del baile me libré… pero bueno, un proceso de selección.

RT: ¿Y qué tal fue? Vemos que bien, ¿no?

EMILIO: Muy bien, me ha costado un poco meterme en su pellejo, porque estoy acostumbrado a trabajar para adultos, digamos que con otra técnica, otra corriente, y aquí era otra cosa. No había trabajado nunca en infantiles, entonces ellos me van ayudando un poquito.

RT: ¿Todos habéis hecho teatro infantil, antes de esto?

MENTXU: Yo sí.

VIVI: Es más difícil trabajar para niños que para adultos.

RT: ¿Por qué?

MENTXU: Porque los adultos respetan, están callados, atentos. Y hay veces que los niños distraen mucho, les guste o no. Los niños, tanto si hay algo que les guste mucho, como si no les gusta, se revuelven: si no les gusta, molestan; y si les gusta, gritan. Entonces, tienes que tener vista, como para que ellos te atiendan.

VIVI: Y que no te saquen de tu papel. Porque estás actuando y, a uno, le da por gritar, a otro por llorar, o gritar mamá (risas)…entonces tienes que estar atento.

EMILIO: Luego, los personajes, también, tienen más que ver con nosotros cuando trabajamos para adultos, que cuando trabajamos para niños. Con los niños, yo por lo menos, lo que he hecho ha sido el ir hacia el cómico, como con el personaje del gato, tienes que ir mas hacia la exageración, entonar más…

RT: Quizás por ser basado en una película de dibujos animados, ¿son todos estereotipos?

MENTXU: Sí, somos como dibujos animados.

DANI: Tienes que darle matices, para que no sea tampoco muy descarado.

VIVI: Y, más, con una obra que todo el mundo conoce, como es el caso.
Hace dos años, hicimos “Cabritillos”, y se componía de: 7 cabritillos, siempre juntos, y el lobo. Entonces, tienes que resquebrajar el papel de los 7 cabritillos, en 7 diferentes, y eso ya no se lo conocen tanto. Es más creativo y más bonito, a la hora de ellos, porque se pueden crear su propio personaje. Cenicienta, es Cenicienta, no puedes hacer otra diferente, si quieres que el niño entienda lo que está viendo. Hay algunos, como el gato, los ratones… que los puedes crear un poco más, pero algunos papeles, como Cenicienta, las hermanastras…son así.

PERCI: Yo no estoy totalmente de acuerdo con lo de los estereotipos, porque, sí, cuando son cuentos clásicos, tenemos que recurrir al estereotipo, pero en el teatro para niños no siempre se recurre a eso. Sí es verdad, que la reconstrucción de los personajes, no es igual que en el teatro para adultos, pero no siempre se trabaja desde el estereotipo. Normalmente se trabaja desde lo orgánico, se busca la imagen que debe, o puede, ver el niño, para entender al personaje. La diferencia del adulto, es que, en ese caso, se trabaja desde la psicología del personaje.

RT: Y Virginia, ¿cuál es tu trabajo, concretamente, en la compañía?

VIVI: Escribo los guiones, escribo las canciones, elijo la melodía que va a ir en cada canción, les visto y hago la escenografía. Soy lo que se llama el nivel artístico, pero lo que son los actores y su creación, es de ellos.

RT: ¿Cuántos años llevas en la compañía haciendo teatro para niños?

VIVI: Con este, 7 años. Viéndolo desde abajo, 25 años en este teatro, y fuera de lo que es esta compañía, 15 años.

RT: Ya que es infantil, y sabemos lo que ello conlleva, ¿en alguna función ha habido que parar la representación por algo que hayan montado los crios, o pedir silencio?

MENTXU: No. Para perder los nervios, no, pero, que te entre la risa, sí, porque te tiran del vestido, te ahogan, gritan… pero parar, nunca.

PERCI: En eso tienen que ver mucho las tablas del actor. Saber escuchar al público, y saber aprovechar el momento, para volver a recuperar la secuencia de la obra.

RT: Y ¿qué me decís de los guiños modernos, como el “Chiki-Chiki” para enseñar al príncipe a bailar, o los zapatos de cristal de Svarowsky, que saca el hada?, ¿son idea tuya, Vivi?

VIVI: No, te explico. Una obra de teatro, y más infantil, siempre está viva, y cada día los personajes van creciendo, de acuerdo, o en desacuerdo, a lo que se pide en ese momento. Y ahí está la iniciativa del actor. De repente, un día, decide meter algo, que no está en el guión, y puede quedar bien, o puede quedar mal. Si queda bien, se queda, como escrito en el guión; si queda mal, pues el director, normalmente, le dice: -No lo vuelvas a hacer-. Con lo del chicki, se le dijo. Pero, como los niños están con el Chiquilicuatre, que parece que sea el rey, eso les rompe un poco. Les vuelve a hacer entrar en el escenario, porque se rompe la quietud del patio y hay que volverles a hacer entrar en la función. Entonces, eso no está bien, porque a ninguno nos gusta, pero, de alguna forma, les hace volver a conectar, si se han desviado.
El primer día, al escuchar lo del “Chiki-Chiki” todos dijimos: -¡Dios mío!-, fundamentalmente el príncipe, que salió con él. Es algo que no tiene nada que ver con el cuento, pero a los crios les gusta, y si les gusta, es lo que manda.

RT: Dani (príncipe), ¿qué tal llevas eso de ser el príncipe azul, ese que sabemos que tu público (niñas) aún tienen idealizado y esperan que sea el chico de sus sueños?

DANI: Es difícil hacer de príncipe, porque no tiene chicha, casi. Puede pecar de soso, incluso, además, no es que me cueste más, es que es menos rico que el ratón, por ejemplo, y me costó, al principio. Sobre todo, me costó coger la clave. Ahí está el problema de los estereotipos, porque al hacer el estereotipo de un príncipe, o te vas a lo cómico, o te queda demasiado natural, y natural no funciona: queda soso. Y aun así, hay cosillas que…me cuestan.

RT: ¿Habías hecho antes teatro, o algo parecido?

DANI: Sí, pero de mayores; para niños, o de príncipe, no. Hice de Robin Hood, y era más fácil, a parte de que tenía más chicha. También es verdad que, en esta obra, si te fijas, el príncipe tiene cuatro escenas, no más, y no se puede lucir.

VIVI: (sonriendo) Pero, también, es el que más gusta, porque es el que da el beso a Cenicienta.

RT: ¿Y la madrastra? ¿Qué tal se lleva eso de que te quiera, tan poquito, el público, de ser la malvada?

FÁTIMA: Sí, cuando vamos por el pasillo, para ir al baile, a veces, no paran de gritar: -¡Feas, feas…!-.

MENTXU: (entre risas) ¡Hoy nos han dicho guapas!

VIVI: A pesar de todo, a los niños, les gustán las hermanastras…

RT: ¿Qué tal se os dio, a la madrastra y las hermanastras, lo de meteros en los papeles menos agradecidos del cuento?

MENTXU: (Jocosa) Es muy divertido, yo me lo paso muy bien. Ya hice una vez de Maléfica y, esa, sí que era mala, mala. Gisela (hermanastra), es una niña muy traviesa, muy envidiosa, y entonces es cascarrabias, siempre peleando con su hermana para todo… para mí, es un dibujo animado. Como es muy divertida, me da más libertad para moverme como quiera.

RT: Quizá es cierto eso que dicen de que los papeles de mala, a las chicas, ¿nos gustan más?

MENTXU: Sí, te quitas la adrenalina, ahí arriba, haciendo de mala (risas), de buena es distinto. A mí me gusta más hacer de buena, porque te cuesta más, porque hacer de mala… te divierte. Y, además, con mi hermanastra me lo pasó fenomenal.


Se hace un breve silencio en el salón de actos, y todos dirigen su mirada a la puerta, porque aparece, nada menos, que nuestra flamante Cenicienta. Selene Morante, es quien le da vida, y nos recibió con toda su simpatía y una preciosa sonrisa de oreja a oreja, pidiendo, un perdón innecesario, por llegar tarde. No olvides, Cenicienta, que llegar tarde u olvidarte de qué hora es, te puede jugar malas pasadas, y tú, más que nadie, eres consciente de ello.
Continúa la tímida Fátima, quien, al bajar del escenario, se oculta tras una timidez inusitada en un personaje como el suyo.


FÁTIMA: Yo había hecho algo de mala, pero nada, poco. Tan mala no era. Me encanta hacer de mala, porque puedes jugar a muchas cosas, y me dejo la voz en el escenario, ahora mismo no tengo (risas).

RT: Selene (Cenicienta), estaba preguntando a tus compañeros, acerca del momento de verse con su papel, ¿qué tal te fue a ti, meterte en el papel? ¿Habías hecho algo parecido, o de protagonista, como aquí?

SELENE: Sí, había hecho. Y para la construcción de un personaje, éste que hago, es un regalo, una golosina: ser la buena y la bonita, la preciosa (dice sonriente)… Quizás, requiere un poco más de construcción con las hermanas y la madrastra, porque tienes que construir tu propia historia, que no sé si se ve ahí fuera, pero se sufre, porque eres la maltratada, y sufres, porque no te quieren (entre falsos pucheros).

RT: ¡Pero te quieren todos los de abajo!

SELENE: (de nuevo sonriente) Sí, los niños se lo pasan en grande, y cuando entro aquí (en el baile) es el subidón de tu vida (risas), porque no paran de llamarte guapa, y piropearte.

RT: ¿Qué te dicen cuando te ven ahí fuera, una vez terminada la obra?

SELENE: Sí, en cuanto salgo. Aunque intento que no me vean, porque una vez que sales, con tu ropa, me sabe muy mal que me vean. Vienen llamándome, y se mueren por decirme: -Hola-… y me lo paso muy bien. Y cuando paso con la carroza por el pasillo, que a algunos niños les doy la mano, se mueren por tocarme.

RT: Algo que me ha llamado mucho la atención, es la perfección con la que está abordado el atrezzo, los elementos protagonistas de la película: la carroza, el zapatito, ¿de dónde salen?

VIVI: (Sonriendo) Sale de mi cabeza, de la imaginación. Me costó mucho trabajo hacerla, porque yo dije que hacía “Cenicienta”, siempre y cuando, tuviera una carroza en la que montar a Cenicienta, pero una carroza de verdad. Hace 14 años, la hicieron aquí, y la carroza no era de verdad, era un cacho de madera ahí puesto. Mi ilusión era sacar a Cenicienta, con una carroza como dios manda, por el patio de butacas: con sus caballos. También hacer las cabezas de los caballos, unos caballos que a los niños no les dieran miedo, fue muy difícil. Pero, al final, si lo quieres y crees en ello, lo consigues, por eso creo que conseguí la carroza.
Y el zapato, está hecho a mano. Es un zapato que mi madre (risas), se dedicó a coser, trocito a trocito, con una cinta de lentejuelas, como pudimos, para que quedara un zapato brillante.

RT: ¿Y el traje de Cenicienta para la fiesta?

VIVI: Ese también fue pensado. Porque, date cuenta, que había que hacer una transformación que vieran los niños, no podíamos meter a Cenicienta en un sitio, y que las niñas la vieran salir de repente…había que hacerlo ahí, que lo vieran. Costó, pero lo hemos conseguido, aunque hoy ha habido problemas (risas). Hoy ha sonado, pero los niños no se enteran. Es un momento, en que se contiene la respiración, en el teatro, eso es lo que sentimos, al menos, nosotros en la cabina, ahí arriba.

SELENE: Como siempre lo hacía yo, nunca lo había visto desde fuera. Pero, un día, vi a Fátima probándoselo, y haciéndolo, desde fuera, me quedé alucinada. Porque, claro, yo lo estoy sufriendo, y lo vivo, pensando: -que se deshace esto, que me lo pueda quitar rápido (risas)-. Pero se ve muy bonito, me impactó la primera vez que lo vi, y pensé: -¡Qué ilusión que lo hago yo (risas)! Muy bonito, es un efectazo.

RT: ¿Y vuestras voces? Porque ahí cantáis en directo…. ¿habéis estudiado canto?

SELENE: Sí, un poco de todo, y seguimos.

VIVI: Aquí, cantan todos, menos el gato y el duque, pero todos han pasado el casting de canto, por si acaso… y lo hacen muy bien.

ANDREA: (tras un chivatazo de Dani, le preguntamos) Sí, bueno. Yo había estudiado, había hecho cositas y tal… y la verdad es que es muy divertido, porque hay canciones tan distintas, hay hasta una parte ahí blusseadita… Es estupendo.

EMILIO: Todos tenemos formación, o más actoral, o por el canto, pero en definitiva…

PERCI: …Es un requisito para estar en una compañía que presume de hacer teatro musical. No podemos descuidar que la gente tenga una mínima formación, o una voz con cierto tono, para poder interpretar.

RT: Hoy en día, en España, apenas hay musical infantil, ¿no?

PERCI: No, no, somos pioneros (entre risas).

DANI: Ocurre, un poco, como con las películas de Disney antiguas. Que son dibujos, y tienen 4 o 5 canciones, que es lo que le hace ser musical, pero no es todo musical, porque, también, los niños, si no, se aburrirían.

RT: Y, aquí, las canciones, ¿de dónde las sacáis? Porque de la película no son, ¿o sí?

MENTXU: En este teatro, nunca se utilizan canciones de las películas.

PERCI: Son todas inéditas, en ese sentido, es todo original.

RT: Y ya que son vuestras, ¿no grabáis un disco?

MENTXU: (firmemente) No (risas).

PERCI: La verdad es, que hay muchas ideas, y vamos implementando cada curso, pero claro, vamos despacio (risas), vamos, un poco, por detrás. Esto, es una compañía privada y, de algún modo, no contamos con tantos recursos como otras compañías, que tienen subvención.

RT: ¿Os imagináis en la Gran Vía?

MENTXU: ¡Ojala! (risas).

PERCI: Nosotros nos imaginamos, pero no lo tenemos muy próximo. Por poderse se puede, y la calidad la tenemos.

EMILIO: Nuestro príncipe está en la Gran Vía, ¿eh? Hace doblete (risas)… aquí tenemos gente muy válida.

RT: ¡Ah!, ¿sí? ¿Dónde te podemos ver?

DANI: En “Jesucristo Superstar”. Soy elenco: hago de soldado, de preso, de apóstol… En el programa de mano también salgo, y pone esto que estoy haciendo aquí.

RT: ¿Cuánto tiempo llevas aquí?

DANI: Este es mi tercer año. Pero el año que viene me voy, porque tengo gira con “Jesucristo”.

RT: Y ¿los demás compañeros?

PERCI: Aquí, todo el mundo está calladito, pero la gente tiene cositas de musical, por ahí.

MENTXU: Yo, ahora mismo, no hago musical, a parte de esto. Estuve en “Scaramouche”, era la cover de la protagonista; estuve en Judas, y todo, además, compatibilizado con esto. Llevo aquí 4 años, y no me quiero ir nunca (risas). Por la mañana aquí, y por la tarde allí. Y ahora hago zarzuela, a veces, los fines de semana, y estoy haciendo una comedia llamada “Prohibido seducir a los casados” (dice interesante), que es de bodevil… y eso es lo que hago yo, además de este escenario.

ANDREA: Yo, antes de nada, tengo que hacer campaña (risas), he estado 10 años en un grupo de teatro amateur, el grupo Amorevo…

PERCI: …además hacia un papelazo, en “Hairspray”.

ANDREA: Estuve 10 años ahí, actuando. Cogí todas las tablas allí, es un grupo estupendo…. Y luego estuve, por ahí, de gira, haciendo “Peter Pan”, en Londres, me tuve que ir un mes.

PERCI: Yo, ahora, estoy en mi año sabático, no hago nada. El año pasado hice lo ultimo fuera de aquí, con teatro para adultos. Estuve trabajando en una obra de Fernando Arrabal, en una compañía de teatro. Ahora mismo, estoy descansando, cogiendo fuerzas, para el próximo año, que me pondré con teatro, también, para adultos, siempre con el teatro del absurdo. Pero no os adelantaré nada hasta que no tenga claro todo.

RT: Y ¿qué pensaste cuando te dieron el papel del Rey?

PERCI: Hombre, aquí soy el director (risas), y me preocupa que los demás estén bien. Lo que necesito, es un personaje pequeño, que me permita estar allí dentro, pero también fuera, sin darme mucha relevancia. Porque necesito estar fuera, viendo a los actores, así que lo de mi personaje lo decidí yo.

RT: Así, el Rey manda fuera, y manda dentro, ¿no?

PERCI: Exactamente (risas). Yo creo que el ego de un director-actor, lo tiene que llevar de una manera muy diferente. Porque, no puedes pretender brillar más que los demás actores, ya que tu trabajo es conseguir que los demás brillen.

VIVI: Él se preocupa de todos los demás, de que salgan, y lo hagan bien, todos los demás.

EMILIO: Yo estoy alternando con estudios de comunicación. Ahora grabo mi primer corto, con mi proyecto de fin de carrera, y también estoy con un musical de historia del pop español. Estamos en la red de teatros de la CAM, aunque ahora mismo estamos parados, pero en septiembre volveremos. Y alterno con orquesta, que es lo que nos da de comer a muchos cantantes…

RT: ¿Tú eres cantante?

EMILIO: Mi formación no es de cantante, pero me defiendo mucho mejor cantando que actuando, aunque lo dejé… hace 8 años ya, y siempre he trabajado como cantante.

SELENE: Yo alterno con todo tipo de trabajos (risas): profesora de teatro, estoy en otra compañía de teatro infantil muy chiquitita, haciendo de niño, y mi formación es más de actriz. Como cantante, aquí he cogido las pocas tablas que tengo, y he dado muchas clases de canto, para pode restar al nivel de algunos. Pero, sobre todo, sigo con mi insistencia de entrar en audiovisual, que es lo que me gustaría, y lo que sigo intentando. Y después, como te digo, hago de todo para pagar hipotecas, coche… (risas).

RT: ¿Me contáis la mayor metedura de pata que hayáis tenido, o recordéis, sobre el escenario? Lo que más recordáis.

Se torna el ambiente en una nube de risas, rumores y miradas delatadoras.

VIVI: Hay muchas.

SELENE: (Entre muchas risas de Mentxu) Yo tengo una buena. El año pasado hacíamos “Pinocho”, yo hacía de Pepito Grillo, y, el día del estreno, metimos una muy gorda. Había dos escenas que empezaban de forma muy parecida, y estábamos fuera Pinocho y yo y, entre los nervios del estreno, que estás un poco acelerado, y quieres hacerlo todo, y que todo salga bien…. No sé que pasó, pero estábamos esperando, cuando oímos nuestro pie, y pensamos: -Nos toca salir-, entonces salimos. Y cuando salimos, resulta que no era el momento (risas), así que improvisamos una escena…nadie más lo notó, así que quedó bien.

VIVI: Nada más que los técnicos y los que lo sabíamos.

SELENE: Y nada. Salimos de allí, y pensamos: - Esta escena, es que hacía falta (risas)-. Esa fue, donde peor lo he pasado, de llegar a decir: -Dios mío-. Pero hubo solución, la gente salió sin haberlo notado.

RT: Y, vosotros, que habéis hecho teatro para más públicos, ¿Quién creéis que es más agradecido: el público adulto o el infantil?

VIVI: Si hablo yo, te voy a decir que el infantil (risas).

SELENE: Yo creo que es una cosa de percepción de cada actor. Porque, a mí, me parece que los niños, son el público más exigente que hay. A la vez que puede ser fácil, porque parece que a los niños con cualquier cosa les atraes. Pero el niño, si se aburre, te lo demuestra; y si no le gusta, te lo demuestra. Y, si se pone a gritar, o te dice cosas que no son, sabes que la función no está saliendo como debería salir. El público adulto te respeta. Hay excepciones, pero con el público adulto, sabes que, al final, te vas a llevar un aplauso, y con los niños no es tan sencillo. Si no les gusta, no te aplauden, y te dicen lo que se les ocurra. Yo creo que son diferentes. ¿Más agradecido? no sé, yo soy tan feliz cuando salgo ahí, que me da igual quien me aplauda. Yo, lo que espero, es ver la sonrisa en sus caras, y saber que, cuando entro por el patio de butacas, que están con los ojos brillantes, les estás creando un sueño, y eso, para mí, es lo mejor.

EMILIO: Lo bueno es que no les suena el móvil (risas). En serio, a los niños no les suena el móvil.

MENTXU: A veces, a los profesores sí (risas).

VIVI: Yo creo que el público infantil es muy exigente, pero, a la vez, es el más agradecido. Porque yo, hay veces, ahora no porque tengo que estar en la cabina y no les veo tanto, pero cuando paseaba por el patio de butacas, de repente, te pones a mirarles, y les ves unas caras de ilusión y felicidad…. Ese es el mayor aplauso que puedes llevarte de un niño. Eso de que no parpadea por no perderse algo, para mí, es impresionante.
En el caso de “Cenicienta”, cuando hay público de 6 años, por ejemplo, que son los que realmente se emocionan, porque los de 3 años no saben si están viendo una película, o teatro y todo les desborda; entonces, a partir de 4 o 5 años, es cuando se dan cuenta, y esos niños, cuando oyen las campanas de las 12 horas y empiezan a gritar: -¡¡Cenicienta corre, Cenicienta corre!!- es porque están metidos en la obra: quieren que Cenicienta se vaya, porque no quieren que se la destruya la magia. Esas cosas son las que te llenan. O cuando hacíamos el lobo con los cabritillos. Cada vez que aparecía el lobo, casi se lo comían: -¡¡Vete, vete!!-. El hecho ese, en que ves que lo están viviendo, es lo que te paga. Casi más que el aplauso, porque el aplauso, hay veces que, están tan emocionados, que no son capaces de transmitirlo con aplauso. El público adulto sí que sabe acabar aplaudiendo y, le guste o no, lo hace, pero al infantil es más difícil arrancarle el aplauso. Y, aún así, hay días que, al acabar “Cenicienta”, oyes un pedazo de aplauso, que te pone la carne de gallina, de decir: -Son niños, tan pequeños, y están aplaudiendo. Yo los prefiero.
Hemos hecho obras para adolescentes, y para llegarles a transmitir, es muy difícil.

MENTXU: Yo creo que, con ese tipo de público, hay un problema: son adolescentes. Entonces, si algo les gusta, les da vergüenza. Si algo les emociona, no lo hacen, se ríen, por miedo al ridículo de que les pueda ver su compañero. Si les gusta, en vez de aplaudir, te llaman “tía buena”, porque lo hacen. Gritan. Este año, que hemos estado haciendo una escuela de teatro, en la que representamos a chavales de su misma edad, les da más vergüenza; pero en “Los tres mosqueteros”, que es una obra de época, también. Sales, y te llaman “tía buena”, y le dicen al Rey: -¡Bésala!-… y cosas peores. Entonces, esos sentimientos los sacan de otra manera: no son como el público infantil, ni como el público adulto. Yo creo, que el adolescente, es el público más complicado de todos.

VIVI: El infantil es el más agradecido. Cuando sales por el patio de butacas, preguntando a algunos, qué es lo que les ha gustado más, y ves a otros que están levantando la mano: -¡A mí no me has preguntado, a mí no me has preguntado!-, es porque quieren decir lo bien que se lo han pasado. Es la cosa de decirte: - Yo he estado ahí, y me ha gustado, ¡díselo, díselo!- eso, yo creo que es lo mejor. Y verlos saltar con alguna canción, en estas de “Cenicienta” no, porque no son canciones muy llamativas, pero, a veces, son muy divertidas. Se hace lo que se puede, es complicado, pero nosotros llegamos a hacerlo bien, sin querer ser más que nadie.

PERCI: Son muchos años, también, de experiencia. En el caso de Virginia, ella ha vivido el paso del tiempo de la compañía desde joven, la modernización y el avance de la misma. Entonces, ella, cuando la toma, tiene la visión de la experiencia que ha obtenido. Las obras, cuando se escriben, ya se escriben sabiendo qué funciona y qué no.

EMILIO: Yo creo que el público infantil es muy agradecido, pero también hay que dar mucha importancia a lo visual. A mí, por ejemplo, no me ha resultado tan difícil convertirme en caballo: porque los ratones, luego hacemos de caballos. Y se ha creado el personaje del caballo, simplemente, con ponerte una cabeza de caballo, bien creada, y nosotros no tenemos que hablar, yo ahí no tengo que hacer ningún trabajo, quizá únicamente el movimiento de las piernas. Pero se ha creado un personaje, con el cual, ellos, están conectando. Vas por el pasillo, y te están intentando tocar, y están más pendientes de los caballos que están abajo, que del escenario. Todo lo visual, me parece a mí, que es muy importante, casi más que la construcción del personaje. Porque se quedan embobados, con los vestidos, las luces… cuando se apagan las luces y se ponen a llorar…es porque reaccionan mucho con lo visual.

RT: La importancia de los colores…

VIVI: Eso se mide mucho. Eso, yo, soy la que lo sabe. Los vestidos, el color de las paredes, lo que sale… Los caballos, hasta que los consiguieron hacer. Porque hice un modelo, y la gente decía: -No, no-, y yo estaba obsesionada con estos caballos. Y al final hice uno, y mi marido hizo los dos que salen ahora, y han quedado fantásticos. Como la carroza… genial. Y se ve que son los ratones, porque llevan la ropa de cuando son ratones, o sea, que lo identifican.

SELENE: Yo, la verdad, cuando empieza la escena esa de la magia, es que no tengo que interpretar. Porque, lo hago casi todos los días, y cada vez que veo el vestido, no hace falta que demuestre que me estoy emocionando, porque la verdad es que lo estoy, y cuando sale la carroza… Es preciosa, y cuando me dan los zapatos, y la corona… todo está medido al milímetro y, para mí, es muy fácil de interpretar: es muy bonito.

RT: ¿Os gustan los niños?

TODOS: Sí, mucho.

RT: Os deseamos mucha suerte con vuestros futuros proyectos, y no olvidéis que ya sois parte del archivo de Redteatral. Muchísimas gracias por este rato tan grato.

Y nos invitaron a su futuras representaciones para el próximo año: “EL Zorro”, y “La liebre y la tortuga”, que comenzarán a dar a conocer en octubre, con el comienzo del año escolar.

VIVI: Además, el año que viene es una apuesta muy arriesgada, para celebrar los 25 años haciendo estos musicales, y la cosa promete.

Desde Redteatral, esperamos poder ser testigo de las mismas. Y así, entre risas, secretillos, anécdotas y muy buen rollo, terminamos nuestra entrevista con estos chicos. ¡Hasta el año que viene!

Ana Isabel Auñón

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