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LA ORQUESTA JÓVEN DE ANDALUCÍA




En el Teatro Cánovas de Málaga


I
Finlandia, Op. 26
Jean Sibelius (1865–1957)


Concierto nº 1 para Violín y Orquesta
en La menor, Op. 77 (99)
Dmitri Shostakovich (1906–1975)


Nocturno (Moderato).
Scherzo (Allegro).
Passacaglia (Andante).
Burlesca (Allegro con brio).

S O L I S T A: M A R Í A D E L M A R S Á N C H E Z D E L C O S O


II
Sinfonía nº 2 en Si menor
Alexander Borodin (1833–1887)

Allegro.
Scherzo (Prestissimo).
Andante.
Finale (Allegro)

D I R E C T O R: M I C H A E L T H O M A S

N O T A S A L P R O G R A M A

TRES IMPRESIONES RUSAS

Si una de las fuerzas motrices del Romanticismo fue el “descubrimiento”
de los valores tradicionales del pasado histórico y, con ello, la formación de una nueva conciencia nacional tanto en lo político, como en lo artístico,se comprende fácilmente que el florecimiento del arte musical en el siglo XIX fuera acompañado de una amplia ramificación en la evolución musical
de los diferentes países europeos.
La influencia musical del estilo universal occidental–italiano aun dominaba
en Rusia a principios del siglo XIX, pero con compositores como Mijail Glinka (1804–1857) primer compositor ruso en ser reconocido fuera de su país y generalmente considerado como el “padre” de la música rusa, se inicia el despertar del reconocimiento musical de los valores tradicionales.
A esto se suma el Grupo de los Cinco, liderado por Mili Balákirev
(1837–1910) y los compositores Rimski–Korsakov, Borodin, Mussorgsky y
César Cui, que defendían una música basada ante todo en las tradiciones populares rusas.

De los cinco el sinfonista propiamente dicho fue ALEXANDER BORODIN, que con sus tres sinfonías, desarrolló la típica técnica
rusa de la repetición y transformación constante de pequeños motivos musicales, sin que falten en su repertorio amplias melodías líricas, de un auténtico tono popular. Pero aún más típico para el nuevo sentimiento
folklórico en la música rusa es su poema sinfónico En las Estepas del Asia Central, mientras que su única ópera El Príncipe Igor es su obra más importante, en cuanto a la fuerza nacional y tendencia estética. Su
Segunda sinfonía, llamada “Épica” le fue dada por Vladimir Stassov. La
obra fue comenzada inmediatamente después de la interpretación de la Primera sinfonía y al mismo tiempo que la ópera El Príncipe Igor, y
su composición, acabada en 1876, se estrenó precipitadamente en San Petersburgo el 26 de febrero de 1877 bajo la dirección de Napravnik, pero obtuvo un fracaso, debido quizá a lo pesado de su orquestación. Borodin
revisó ésta entre 1878 y 1879 con la ayuda de Rimski–Korsakov y Glazunov,convirtiéndose en la más popular de sus obras y la más representativa de su estética, junto a la ópera Él Príncipe Igor, de la que constituye una notable compañera.
La sinfonía, como la ópera, está inspirada en la época medieval rusa.
Borodin contó a Stassov que el primer movimiento describía una reunión
de bravos, mientras el Andante deja oír la cantinela del legendario bardo Bayan, que se acompaña con los gusli y el final escenifica el festín triunfal de los valientes.

Sin embargo, en Finlandia que era desde 1808 el gran ducado bajo el cetro del Zar, con una constitución autónoma, comenzó en los últimos
años del siglo XIX la rusificación obligada de Finlandia por el Zar Alejandro III, provocando revueltas, agitaciones y la gran huelga de 1905.
En este período turbulento de Finlandia de resistencia al ocupante ruso y su independencia en 1917, la música de JEAN SIBELIUS ocupó el lugar de un acto patriótico, como fue Finlandia, cuadro sinfónico (Opus
26) de 1899 y que formaba en principio parte de una serie de preludios escritos por Sibelius para uno de sus “cuadros históricos”. El preludio del sexto cuadro —Despertar de Finlandia—, se convirtió en Finlandia al
año siguiente, cuando la Orquesta Filarmónica de Helsinki fue a tocar a la Exposición Universal de París (donde fue dada bajo el título de La Patria).
El grito de revuelta y de resistencia se convirtió rápidamente en un segundo himno nacional y la obra hizo de Sibelius el portaestandarte,bastante involuntario, de las reivindicaciones autonomistas de Finlandia,
contribuyendo a propagar por el mundo su reputación, totalmente convencional, de un compositor nacionalista. Pero esto fue sin que él se lo propusiera y el malentendido no ha cesado de persistir: contrariamente a la opinión extendida, Sibelius no fue nunca un “folklorista”, ya que aparte de algunos poemas sinfónicos inspirados en las mitologías nórdicas, su obra es ante todo una investigación personal, un camino vital que se revela como una angustiosa búsqueda de la “música pura”.

Esta obra que comienza con un Andante sostenuto, evoca con una mística
solemnidad, el paisaje finlandés, la belleza de sus bosques y de sus lagos.
El contraste lo pone el Allegro moderato que le sigue que se inicia con un estallido de fanfarrias. Un episodio central nos hace escuchar una bella y pura melodía, teñida de alguna nostalgia. Pero el tema inicial del Allegro se impone de nuevo y la obra concluye en una apoteosis, declamando con
potencia el orgullo de todo un pueblo.

En el otro extremo, DMITRI SHOSTAKOVICH vivió con once años la Revolución rusa de 1917, que provocó la abdicación de Nicolás II, el establecimiento del gobierno provisional bolchevique, la ejecución del zar y su familia en 1918, la guerra civil y la fundación definitivamente en 1922 de la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas. La imagen
de compositor oficial por excelencia que el régimen soviético dio de él,contrasta con las relaciones que tuvo tan difíciles con el Soviet, que denunció públicamente su música en 1936 por su segunda ópera “Lady Macbeth de Mzensk” que fue violentamente criticada en la Pravda y en 1948 con el estreno de su Novena sinfonía fue llamado al orden sobre todo
por la campaña “anti–formalista” dirigida por Krennikov y que también provocó, según Shostakovich, la cólera de Stalin, que esperaba encontrar una sinfonía apoteósica. Precisamente esto puede explicar que el
Concierto nº 1, para Violín y Orquesta, en La menor, opus 77 (inicialmente opus 99), compuesto en 1947–48, esperó siete años antes de dar a conocer la obra, que se realizó en 1955 en Leningrado, con David Oistrach, como
solista y a quien está dedicada la obra. Ésta se aproxima a la idea de una suite, ya que cada uno de sus movimientos lleva un título característico.

Así pues comienza con un Nocturno (Moderato), es esencialmente cantabile y explora todos los registros del violín y de la escritura en dobles cuerdas. El Scherzo (Allegro), según la opinión de Oistrach, tiene algo de demoníaco y de espinoso, rasgos que no son raros en los scherzos de Shostakovich. El tercer movimiento, Passacaglia (Andante), el tema
es expuesto por violonchelos y contrabajos, con un contrapunto de las trompas. Seguidamente la parte del violín dialoga o se expone en los diversos atriles de la orquesta y con una gran cadenza del solista finaliza
el movimiento, que se encadena con el tiempo siguiente, la Burlesca (Allegro con brio), con la que acaba la obra. Éste último movimiento es de un popular carácter festivo y de indescriptible entusiasmo, donde en medio
del cual evoca una reminiscencia de la Passacaglia...
A pesar de sus relaciones difíciles con el partido comunista de la URSS,Shostakovich es considerado como el más grande sinfonista soviético y recibió las mayores recompensas y distinciones, ocupando importantes
puestos como el de Secretario de la Unión de Compositores y diputado del Soviet Supremo.
Las influencias, tan diversas como la de Tschaikowsky, Borodin, Glazunov
y muy particularmente Mahler, se asumen al servicio de una personalidad multiforme, unas veces épica, otras desgarradora o sarcástica, combinada con la tradición rusa.

Enrique Amodeo


EL PROGRAMA ANDALUZ PARA JÓVENES
INSTRUMENTISTAS de la Empresa Pública de Gestión de Programas Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, fue creado en 1994 con el objetivo de impulsar, y complementar, la formación musical de los jóvenes valores emergentes
que aspiren a una actividad profesional dentro de un conjunto sinfónico.
La Orquesta Joven de Andalucía ofrece al público sus programas sinfónicos en concierto tanto en el territorio de la Comunidad Autónoma como fuera de ella –Madrid, Barcelona, Valencia, Murcia.

En 1996, y formando parte de los actos conmemorativos del cincuentenario de la muerte de Manuel de Falla, la O.J.A. realizó la grabación discográfica de El Amor Brujo, vers. 1915 y Noches en los jardines de España, con Esperanza Fernández y Miguel Ángel Rodríguez Laiz, respectivamente, bajo la dirección
de Juan de Udaeta. Los actos realizados recibieron el Premio Español de la Música al mejor evento internacional, promovido por la Sociedad General de Autores (SGAE) y la Asociación de Intérpretes y Ejecutantes (AIE).
En el verano de 1997 la Orquesta participó en el Festival de Música de Segovia, y en el año 1998 inauguró la XVII edición del Festival Internacional de Orquestas Jóvenes de Murcia y durante el año 1999 se realizaron grabaciones para la RTVA (Canal 2) y RNE (Radio Clásica) en el Auditorio Manuel de Falla de Granada y en el Teatro de la Maestranza. En este
último, con la interpretación de una selección en versión de concierto de la zarzuela Margot de Joaquín Turina, recuperada con ocasión de los actos conmemorativos del cincuentenario del fallecimiento del autor.

En el año 2002 la Orquesta ofreció una gira de conciertos por Portugal.
Durante el 2003 se ha contado con la participación de directores como Enrique Mazzola, Gloria Isabel Ramos, José Luis Temes y el propio Michael Thomas. También en este año la Orquesta ha actuado en el 52 Festival Internacional de Música y Danza de Granada. Las actividades didácticas han corrido a cargo de instrumentistas de las Orquestas
Sinfónicas de Sevilla, Granada, Córdoba y Málaga, de músicos nacionales,como Vicente Huerta, Asier Polo o Jorge Giner o extranjeros, entre ellos Anthony Pay, Deane Dee Decker, Dimitri Ashkenazy o Asger Svendsen.

La Orquesta participó en enero de 2004, en el Festival de Música Contemporánea de Málaga y en este mismo año con motivo del X aniversario
de su creación, la Orquesta estuvo de gira en el mes de agosto en Escocia e Inglaterra, en los Festivales de Edimburgo, Aberdeen y Cambridge.
Durante el 2005 la Orquesta ofreció dos conciertos en el Auditorio Nacional
de España con gran éxito. Uno de ellos, de carácter institucional con motivo del Día de Andalucía en Madrid, y el otro en octubre a través de la ONU con motivo de la incorporación de España a este Organismo. Asimismo participó en el Teatro Cervantes de Almería en la Programación Especial con motivo de los Juegos del Mediterráneo y en el verano de 2005 actuaron en la región de Marsella invitados por la Orchestre des Jeunes de la
Méditerranée, tocando entre otros lugares en el pueblo de Pierre Boulez.

Asimismo, hay que reseñar la actuación de la Orquesta Joven de Andalucía el 19 de julio de 2006 en Marbella (Málaga), bajo la dirección de Daniel Barenboim, con el Concierto nº 5 “Emperador” de Beethoven con Javier
Perianes como solista invitado y la Sinfonía nº 4 de Tschaikowsky. Así como el concierto ofrecido en el Teatro Manuel de Falla el 21 de noviembre del mismo año dentro del marco del IV Festival de Música Española de Cádiz,
con excelentes críticas.

El verano pasado (2007) realizó una gira en la región italiana de Umbria,actuando en las localidades de Città di Castello, donde inauguró el Festival delle Nazioni (dedicado en su 40 edición a España) y con otra actuación
en la localidad de Gubbio, con obras de Manuel de Falla y Manuel García y con el guitarrista Francisco Padilla el Concierto de Aranjuez de Rodrigo,obteniendo extraordinarias críticas en los medios de comunicación especializados locales, así como de los críticos españoles desplazados a dichos eventos.

En enero del presente año en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, la Orquesta Joven de Andalucía, bajo la dirección de Pedro Halffter, interpretó por primera vez desde su estreno en la Académie Royale de Musique en
1821, la ópera en tres actos “La Muerte de Tasso”, del compositor sevillano
Manuel García y en Semana Santa realizó en Punta Umbría e Isla Cristina (Huelva) sendos conciertos en los que se interpretó la Séptima sinfonía de Mahler con Arturo Tamayo en el podio.

Teatro Cánovas
Plaza de El Ejido, 5 Málaga – España
951308902
el 15 de septiembre a las 20.00 horas.

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